Encontrar sangre en la orina de un gato suele ser una experiencia que preocupa a cualquier propietario. A veces solo aparecen unas pequeñas gotas en el arenero; otras, la orina adquiere un color rosado o rojizo que resulta imposible pasar por alto.
Aunque este síntoma puede deberse a distintos problemas, ninguno debe ignorarse. La sangre en la orina indica que algo está afectando al aparato urinario y será necesario averiguar la causa para aplicar el tratamiento adecuado.
En este artículo veremos por qué ocurre, qué enfermedades pueden provocarlo, cuándo es una urgencia y qué puedes hacer mientras esperas la valoración del veterinario.
¿Es normal que un gato orine sangre?
No.
La presencia de sangre en la orina nunca debe considerarse normal, aunque el gato continúe comiendo y actuando con aparente normalidad.
En algunos casos la cantidad de sangre es tan pequeña que solo puede detectarse mediante un análisis de orina. En otros, el color rojizo resulta evidente desde el primer momento.
Lo importante es no esperar varios días para comprobar si desaparece por sí sola.
¿Por qué mi gato orina sangre?
Existen diferentes enfermedades capaces de producir este síntoma.
Las más frecuentes son las siguientes.
1. Cistitis
La inflamación de la vejiga es una de las causas más habituales de sangre en la orina, especialmente en gatos jóvenes o de mediana edad.
Además de la hematuria, suele provocar:
- dolor al orinar,
- visitas frecuentes al arenero,
- pequeñas cantidades de orina,
- micciones fuera del arenero.
No siempre está provocada por una infección.
2. Cristales urinarios
Los cristales pueden irritar la vejiga y la uretra, produciendo pequeñas hemorragias durante la micción.
Si no se diagnostican a tiempo, algunos gatos pueden desarrollar cálculos o incluso una obstrucción urinaria.
3. Infección urinaria
La infección urinaria en gatos también pueden provocar sangre en la orina, aunque son menos frecuentes de lo que muchas personas imaginan.
Por ese motivo nunca conviene empezar un tratamiento con antibióticos sin un diagnóstico veterinario.
4. Cálculos urinarios
Cuando los minerales presentes en la orina se agrupan formando piedras, estas pueden lesionar las paredes de la vejiga durante la micción.
Dependiendo de su tamaño, pueden requerir un tratamiento específico.
5. Traumatismos
Un golpe fuerte o un accidente también puede provocar sangre en la orina.
En estos casos suelen aparecer otros síntomas asociados, por lo que conviene acudir al veterinario lo antes posible.
6. Enfermedades renales
Algunas formas de enfermedad renal en gatos también pueden manifestarse mediante la presencia de sangre en la orina.
Aunque no es la causa más frecuente, debe tenerse en cuenta, especialmente en gatos mayores.
¿Qué otros síntomas pueden aparecer?
La sangre en la orina suele ir acompañada de otros signos que ayudan al veterinario a orientar el diagnóstico.
Los más habituales son:
- Dificultad para orinar.
- Micciones muy frecuentes.
- Maullidos al utilizar el arenero.
- Lamido excesivo de la zona genital.
- Pérdida de apetito.
- Decaimiento.
- Orina fuera del arenero.
- Vómitos en los casos más graves.
¿Cuándo es una urgencia?
Acude inmediatamente al veterinario si tu gato:
- intenta orinar y no sale nada,
- permanece mucho tiempo dentro del arenero,
- vomita,
- está muy decaído,
- presenta dolor intenso,
- tiene el abdomen muy duro.
Una obstrucción urinaria puede convertirse en una urgencia en pocas horas, especialmente en los gatos machos.
¿Cómo se diagnostica la causa?
Cuando un gato orina sangre, el veterinario necesita identificar qué está provocando la hematuria antes de decidir el tratamiento.
Para ello suele comenzar con una exploración física y una serie de preguntas sobre los síntomas:
- Desde cuándo apareció la sangre.
- Si el gato orina con frecuencia.
- Si hace esfuerzo al orinar.
- Si ha dejado de comer.
- Si ha habido cambios recientes en casa.
- Si ha tenido episodios similares anteriormente.
A partir de esa información pueden recomendarse distintas pruebas.
Análisis de orina
Es una de las pruebas más importantes.
Permite detectar la presencia de sangre, bacterias, cristales, proteínas y otras alteraciones que ayudan a orientar el diagnóstico.
Siempre que sea posible, la muestra debe recogerse de forma adecuada para evitar contaminaciones.
Análisis de sangre
Puede ser necesario para comprobar el funcionamiento de los riñones, detectar alteraciones metabólicas o valorar el estado general del gato.
Esta prueba resulta especialmente útil en animales mayores o cuando existen síntomas adicionales.
Ecografía o radiografía
Las pruebas de imagen ayudan a identificar problemas que no pueden detectarse únicamente con un análisis de orina.
Gracias a ellas es posible observar:
- cálculos urinarios,
- alteraciones en la vejiga,
- tumores,
- problemas renales,
- obstrucciones del aparato urinario.
No todos los gatos necesitan estas pruebas, pero pueden ser fundamentales en algunos casos.
¿Cuál es el tratamiento?
No existe un único tratamiento para todos los gatos que orinan sangre.
La terapia dependerá completamente de la causa que origine el problema.
Algunos ejemplos son:
Cistitis idiopática
El tratamiento suele centrarse en controlar el dolor, reducir el estrés y favorecer una buena hidratación.
También pueden recomendarse cambios en la alimentación y en el entorno del gato.
Infección urinaria
Si se confirma una infección bacteriana, el veterinario prescribirá el antibiótico más adecuado según el caso.
Es importante completar siempre el tratamiento, incluso aunque el gato mejore antes.
Cristales o cálculos urinarios
Dependiendo del tipo de cristal, el veterinario puede recomendar un pienso urinary para gatos, aumentar la ingesta de agua o administrar medicación.
En algunos casos, especialmente cuando existen cálculos de gran tamaño, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
Obstrucción urinaria
Se trata de una urgencia veterinaria.
El objetivo es restablecer el flujo normal de la orina lo antes posible para evitar daños graves en la vejiga y los riñones.
¿Qué puedes hacer en casa?
Mientras esperas la consulta veterinaria, hay algunas medidas que pueden ayudar a mantener al gato más cómodo.
- Asegúrate de que siempre tenga agua fresca disponible. Si suele beber poco, puedes aplicar estos consejos para hacer que un gato beba más agua sin obligarlo.
- Mantén limpio el arenero para controlar la cantidad de orina.
- Evita situaciones de estrés.
- Observa si consigue orinar o únicamente hace esfuerzos.
- Anota cualquier otro síntoma que aparezca.
Esta información será muy útil durante la consulta.
Lo que no debes hacer
Cuando un gato orina sangre, también es importante evitar algunos errores frecuentes.
No le administres medicamentos para personas
Muchos fármacos de uso humano son tóxicos para los gatos y pueden agravar el problema.
No utilices antibióticos por tu cuenta
La sangre en la orina no siempre significa que exista una infección.
Administrar antibióticos sin un diagnóstico puede dificultar el tratamiento posterior y favorecer la resistencia bacteriana.
No retrases la visita al veterinario
Aunque el gato parezca encontrarse bien, la sangre en la orina nunca debe ignorarse.
Esperar varios días puede permitir que la enfermedad avance y complique el tratamiento.
¿Se puede prevenir?
No siempre es posible evitar que un gato vuelva a orinar sangre, pero algunas medidas ayudan a reducir el riesgo.
Entre las más recomendables se encuentran:
- Favorecer una buena hidratación.
- Mantener un peso saludable.
- Reducir el estrés ambiental.
- Limpiar el arenero con frecuencia.
- Realizar revisiones veterinarias periódicas, especialmente en gatos mayores.
- Seguir las recomendaciones del veterinario si el gato ya ha sufrido problemas urinarios.
La prevención es especialmente importante en gatos que han presentado episodios repetidos de cistitis o cristales urinarios.
Preguntas frecuentes
¿La sangre en la orina siempre significa una infección?
No.
Aunque muchas personas lo piensan, las infecciones urinarias no son la causa más frecuente de hematuria en los gatos.
La sangre también puede aparecer por cistitis, cristales urinarios, cálculos, traumatismos o enfermedades renales. Por eso es importante realizar un diagnóstico antes de iniciar cualquier tratamiento.
¿Puede desaparecer sola?
En algunos casos el sangrado deja de apreciarse después de unas horas o unos días, pero eso no significa que el problema haya desaparecido.
Aunque el gato parezca encontrarse bien, es recomendable acudir al veterinario para identificar la causa y evitar que el episodio vuelva a repetirse.
¿Qué color tiene la orina cuando hay sangre?
Depende de la cantidad de sangre presente.
La orina puede tener un tono:
- Rosado.
- Rojo claro.
- Rojo intenso.
- Marrón rojizo en algunos casos.
En ocasiones la cantidad es tan pequeña que solo puede detectarse mediante un análisis de orina.
¿Es más frecuente en gatos machos?
Los machos presentan un mayor riesgo de sufrir obstrucciones urinarias debido a que su uretra es más estrecha.
Sin embargo, tanto machos como hembras pueden orinar sangre cuando padecen una enfermedad del aparato urinario.
¿Puede deberse al estrés?
Sí.
La cistitis idiopática felina, una de las causas más frecuentes de sangre en la orina, está relacionada en muchos casos con situaciones de estrés.
Cambios en el hogar, mudanzas, conflictos con otros animales o alteraciones en la rutina pueden favorecer su aparición en algunos gatos.
¿Debo cambiar la alimentación?
Solo si el veterinario lo recomienda.
Algunas enfermedades urinarias requieren dietas específicas, mientras que otras no necesitan modificar la alimentación habitual.
Realizar cambios sin conocer la causa puede no aportar beneficios e incluso resultar perjudicial en determinados casos.
Errores frecuentes
Cuando un gato orina sangre, estos son algunos de los errores más habituales:
- Esperar varios días para ver si mejora solo.
- Administrar antibióticos sin receta veterinaria.
- Pensar que el problema desaparecerá porque el gato sigue comiendo.
- No revisar si realmente está orinando o solo hace esfuerzos.
- Cambiar la dieta por iniciativa propia.
- No acudir de urgencia cuando el gato es incapaz de orinar.
Evitar estos errores puede acelerar el diagnóstico y reducir el riesgo de complicaciones.
¿Cuándo volver al veterinario?
Si el gato ya ha recibido tratamiento, conviene regresar a la clínica si:
- La sangre vuelve a aparecer.
- Continúa orinando con dificultad.
- Los síntomas no mejoran en los días siguientes.
- Deja de comer.
- Presenta vómitos.
- Está más decaído que de costumbre.
En algunos casos será necesario repetir el análisis de orina o realizar nuevas pruebas para comprobar que el problema se ha resuelto por completo.
Lo que debes recordar
La sangre en la orina nunca debe considerarse un hallazgo normal, aunque el gato parezca encontrarse bien.
Detectar el problema a tiempo permite identificar la causa y aplicar el tratamiento más adecuado antes de que aparezcan complicaciones.
Si observas sangre en el arenero o cambios en la forma de orinar de tu gato, lo más recomendable es solicitar una valoración veterinaria lo antes posible.